AQUELLA VIEJA CANCION DE LOS SANTOS

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía

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Por allí, debajo de esas finísimas capas, mezcla de ácaros, polvo y evocaciones que nadie recuerda, hay refundidos testimonios de lo que ocurrió ayer. Todas son bocas en “U”. Carlos Miguel aparece vivaracho y haciendo muecas. Yo, demente, soñando con pintar. Papá, ajeno, rememora los blancos muslos de Emerita. Mamá, santa, sabe que el escabeche generará deleite y que el sabroso pastel, adornado con muñequitos, atraerá palmadas al hombro. Carlos Miguel se vistió de plumas y se enfundó en las alas que llevan las mentes al futuro; lo sé, él estaba ultimando detalles de su suicidio.

Las fotografías siempre mienten, coaccionan a los rostros a sonreír; mis trazos son su desdén, nunca temen garabatear lágrimas. Aquel que tiene el llanto en las palmas, es quien ostenta la verdad, y en consecuencia, es el único propietario de la razón.

Catorce años planeando el viaje, cuyo valor, en primera clase, eran dieciséis capsulitas amarillentas. Yo lo sentí, lo presentí, lo re-contra sentí, y por eso te lo cuento a ti…

La vida y la muerte retozan entre mis omóplatos, suben y bajan por mi nuca, juguetean en el interior de mis orejas, pero no salen en las fotografías de los onomásticos.

Cuando vino la nave a por él, Carlos miguel no se despidió, simplemente partió… En una cajita invisible, me dejó en herencia esta incapacidad para ser feliz. Ya no hubo más bocas en “U” por más que las fotografías se esforzaban en mantener la farsa… Mis trazos garabateaban solamente lágrimas que los ácaros y el polvo iban cubriendo. Nunca más hubieron bocas en “U”…


15 respuestas a “AQUELLA VIEJA CANCION DE LOS SANTOS

  1. Dicen que artista se nace, no se hace, y sin embargo en este capítulo se aún ambas. Por un lado esa manifestación temprana hacia el dibujo, la creatividad, y una madre que apoya y en consecuencia estimula, imprescindible para que hayas seguido tu impulso, impulso de vida, porque eso es crear, aún cuando debas confrontar con tus demonios internos. Pero también las experiencias forjan al artista, no voy a explayarme sobre la influencia que tuvo la muerte de tu hermano en tu expresión artística porque no soy quién para develar lo que me contaste, y que no me corresponde contarlo, pero bien sabés, cuánto influyó en tu estilo surrealista-erótico. Un capítulo donde el dolor es tan fuerte que ni siquiera pudiste pintar bocas en U… Espero el tercero, casi como si nunca lo hubiera leído…

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  2. Siempre he pensado que las fotografías casi nunca muestran el interior del momento, pocas veces lo hacen, con lo cual, me identifico con lo que dices al respecto, también me ha gustado lo referente a la «vida y muerte» son dos caras de la misma moneda que siempre van juntas. Un texto que me pareció intimista, y con una buena dosis de sentimientos a flor de piel.

    Muy buenos tus creaciones, originales y sin duda que a ti, te transmiten muchas cosas.
    Me pasé por donde tu entrevista, a ojear de nuevo tus obras.
    Felicidades, Oswaldo.
    Que tengas un bonito domingo.

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